De Himara Godoy

27 Pero Jesús les habló de inmediato:

No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!

28 Entonces Pedro lo llamó:

Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti caminando sobre el agua.

29 Sí, ven —dijo Jesús.

Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús, 30pero cuando vio el fuerte14:30 Algunos manuscritos no incluyen fuerte. Viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse.

¡Sálvame, Señor! —gritó.

31 De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró

Mateo 14: 27-31

En variadas oportunidades me he preguntado ¿Qué es el miedo? ¿Por qué nos paraliza tanto al momento de aparecer en nuestras vidas?, han sido si bien preguntas que solo me las he podido realizar al momento de ya haber tenido la sensación de tener miedo y parálisis frente a esto.

El temor tiene ese factor que siempre te paralizará frente a las circunstancias que estás viviendo, hoy en día es muy común escuchar a las personas e incluso escucharnos a nosotros mismo decir “tuve miedo”, “no pude avanzar porque tuve miedo”, se ha vuelto una frase tan normal en nuestra vida cotidiana que no, nos hemos permitido ver cuantas cosas hemos perdido por el hecho de tener miedo y aún más cuanto se ha estancado el propósito de Dios en nuestras vidas solo por tener miedo, con esto no quiero decir que por haber tenido miedo Dios no realizará su propósito en tu vida y en la mía, solo estoy diciendo que hemos sido los causantes de que ese propósito se relentezca, porque bien sabemos que el propósito de Dios se cumplirá sí o sí en nuestras vidas él, no deja su creación a medias.

Fíjate bien en los versículos anteriores, todos conocemos la historia de Jesús caminando por las aguas y nos asombramos de lo maravilloso que debe haber sido para los discípulos haber visto eso; pero tomando en cuenta lo que Jesús les dice No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!”, Jesús sabía que los que estaban en la barca se habían asustado que el miedo estaba tomando fuerza en ellos porque la situación que estaban viviendo más la suma de ver a Jesús caminar sobre las aguas era algo desconocido para ellos, digámoslo así no todos los días se ve a alguien caminando sobre el agua y aún más en medio de la tormenta, esto es lo que hace extraordinario a Dios que él es el único que hace cosas inéditas nunca antes vistas en la historia de la humanidad.

Volviendo a tema principal que es el miedo, en ese instante que Jesús anima a quienes estaban en la barca se levanta Pedro y le dice “Señor, si realmente eres tú, ordéname que vaya hacia ti”, es aquí donde deseaba llegar Pedro tuvo la valentía para decirle a Jesús que lo llame y Jesús lo llamo podemos ver a lo largo de la historia que Pedro si camino sobre las aguas pero que sucedió cuando Pedro estaba muy cerca de llegar a Jesús vio las olas, la tormenta, como la mar rugía con fuerza y su corazón sintió temor, lo que como todos sabemos lo llevo a comenzar a hundirse, esto que le sucedió a pedro es muy común entre nosotros cuando hablamos con Dios le pedimos que nos envié a trabajar en su obra y colocamos nuestras manos a disposición de la obra pero recuerden siempre “Dios nos mostrará el plan terminado pero jamás nos mostrará el proceso” porque si nos mostrase el proceso todos retrocederíamos y no seriamos ni siquiera capaces de decirle a Dios “ Señor si eres tu hazme caminar sobre las aguas”, es que llegará el tiempo en que estarás caminando al propósito de Dios y el enemigo levantará tormentas, aguas rugientes y buscará que te ahogues y aún más mueras mientras vas camino al propósito pero toma en cuenta lo siguiente, al momento que Pedro comenzó a hundirse y alzo su voz al padre diciendo ¡Sálvame Señor! de inmediato, Jesús extendió su mano y lo rescato.

Esa es nuestra seguridad que aunque se levanten tormentas, olas enormes en el caminar al propósito de Dios siempre, siempre, siempre los ojos, oídos y manos del Padre estarán atentos a nuestra vida, por eso te animo avanza, camina sobre las aguas, proyéctate en Dios, NO TE PARALICES, pelea la buena batalla y verás como Dios saldrá a tu rescate cuando ya sientas que no tienes fuerzas o que los problemas te ahogan recuerda siempre “Se fiel hasta la muerte y heredarás la corona de vida”.

¡AVANZA AL PROPÓSITO